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Por qué las empresas necesitan mejores pilotos, no más POCs, para sus proyectos de IoT

Descubre por qué los pilotos son clave para implementaciones exitosas y cómo puedes llegar al mercado más rápido.

TagoIO Team ·
Por qué las empresas necesitan mejores pilotos, no más POCs, para sus proyectos de IoT

El proceso de desarrollo de un proyecto de IoT, al igual que un proyecto de software, puede dividirse en tres fases principales: prueba de concepto (POC), piloto y producción. Cada fase tiene su propio propósito y sus propias ventajas. Aunque todas son necesarias para un proyecto innovador, muchos equipos se concentran demasiado en ejecutar POCs, cuando ya tienen suficiente información para enfocar la mayor parte de sus recursos y tiempo en ejecutar pilotos. Este artículo analiza los conceptos y las expectativas de cada fase, y muestra cómo las empresas pueden beneficiarse de las herramientas adecuadas para evaluar tanto el lado técnico como el lado de negocio de un proyecto de IoT.

La fase de POC

La prueba de concepto (POC) es el primer paso de un proyecto de software. Se centra en probar la viabilidad de una idea o función antes de invertir más tiempo y dinero.

Durante la fase de POC, los riesgos son altos y el objetivo es determinar si vale la pena seguir adelante. Permite a los desarrolladores comprobar si el software se puede construir, identificar debilidades y desarrollar soluciones para esos puntos débiles. En los últimos años se ha vuelto muy común que las empresas creen un equipo pequeño y asignen un presupuesto reducido al trabajar en el campo del Internet de las Cosas (IoT). Las empresas extienden el uso de POCs en sus proyectos de IoT porque les da más flexibilidad y espacio para explorar durante la fase conceptual. Sin embargo, la proliferación de POCs en proyectos de IoT ha traído algunos puntos negativos, entre ellos la expansión descontrolada del alcance del proyecto y los POCs fallidos.

Por lo general, durante un POC, un equipo intenta responder las siguientes preguntas:

1. ¿Es viable la idea?

2. ¿Qué tan difícil será desarrollarla e implementarla?

3. ¿Cuál es el plazo estimado para completarla?

4. ¿Requerirá recursos o personal adicional para completarse?

5. ¿Qué tipo de presupuesto se necesitará para ejecutarla?

Las principales razones por las que tantos POCs de proyectos de IoT han fracasado tienen que ver con la expansión descontrolada del alcance del proyecto y la falta de objetivos claros. Para evitar estos problemas, es importante definir un conjunto de metas medibles antes de iniciar la fase de POC. Además, los equipos deben asegurarse de contar con los recursos adecuados, tanto en presupuesto como en personal, necesarios para el proyecto. En su estado actual, no sorprende que más del 30% de los proyectos de IoT fracasen aún en la etapa de prueba de concepto.

La fase de piloto

La fase de piloto es el siguiente paso del proceso de desarrollo de software y ofrece una forma de probar una idea o función a menor escala antes de comprometerse con la producción completa. Durante esta fase, los desarrolladores pueden identificar fallos o debilidades y hacer los cambios necesarios para un lanzamiento exitoso. En esta fase, aunque el riesgo asumido sigue siendo alto, el nivel de preparación para producción es mucho mayor que el de un POC.

Por otro lado, durante la fase de piloto, el equipo intenta responder las siguientes preguntas:

1. ¿Tiene éxito la idea a menor escala?

2. ¿Es eficiente para aquello que queríamos que hiciera el software?

3. ¿Existen problemas imprevistos que deban resolverse antes de pasar a la producción completa?

4. ¿Qué tipo de presupuesto se necesitará para pasar del piloto a la producción?

5. ¿Requiere recursos o personal adicional para completarse?

Los proyectos piloto y los productos mínimos viables (MVP) son muy parecidos; la diferencia clave es que los proyectos piloto se realizan a menor escala y con menos recursos. Además, mientras que los MVP se centran sobre todo en la retroalimentación del cliente para determinar el éxito del producto, los proyectos piloto tienen un objetivo adicional: evaluar la viabilidad de una función antes de invertir en la producción completa.

La fase de producción

La última fase de desarrollo es la fase de producción. Aquí, los desarrolladores y gerentes tienen control total sobre la calidad y las funciones del producto de software. En esta etapa se implementan todos los cambios necesarios, los parches de seguridad y las correcciones de errores para garantizar que la experiencia del usuario final esté a la altura. Los riesgos asociados a esta etapa son mucho menores que los que se observan durante las fases de prueba de concepto o de piloto. En cada punto del proceso de desarrollo de software, es importante que los equipos de desarrollo evalúen el avance de su proyecto y se aseguren de cumplir los plazos y mantenerse alineados con sus metas.

La creciente necesidad de enfocarse más en los pilotos, no en los POCs

Dada la madurez actual de cada componente del mundo del IoT y la gran cantidad de casos de uso, ahora tiene más sentido que las empresas se enfoquen cada vez más en la fase de piloto. Aunque un POC todavía puede ser necesario en algunas situaciones, es la fase de piloto la que exigirá más atención del equipo y de la gerencia.

Una forma de pensar en el piloto de un proyecto de IoT es plantearse: “¿Podremos escalar este proyecto y obtener ganancias de él?”, lo cual es más exigente que preguntar, por ejemplo: “¿Podrán nuestros dispositivos LoRaWAN recopilar datos de X sensores de nuestras granjas ubicadas a Y kilómetros de distancia y presentar un informe en un dashboard?”, como ocurre en el POC. La situación está claramente simplificada hasta cierto punto, pero esa es básicamente la diferencia clave de mentalidad entre la fase de POC y la fase de piloto, y eso es verdaderamente crucial.

Ejecutar pilotos mejores y más efectivos

La plataforma TagoIO puede ayudar con un piloto de IoT al ofrecer todas las herramientas necesarias para el almacenamiento, el análisis y la visualización de los resultados. TagoIO también es una solución muy rentable, ya que ofrece numerosas funciones a un precio mucho más bajo que muchos otros servicios. Además, la plataforma de TagoIO soporta los protocolos MQTT y HTTP, lo que hace extraordinariamente fácil integrarla con cualquier sistema existente en uso y con cualquier tipo de tecnología de conectividad IoT, sensores y servicios web. Las herramientas de TagoIO también facilitan la colaboración entre desarrolladores y gerentes para que el tiempo y los recursos considerables que se necesitan para validar un proyecto de IoT durante la etapa de piloto no se desperdicien.

Estas herramientas incluyen el análisis de datos de sensores, la evaluación de nuevas funciones con la retroalimentación de los usuarios y la identificación de posibles problemas antes de pasar a la producción completa. Al enfocarse en estos factores clave, las empresas pueden asegurarse de que sus proyectos piloto tengan éxito y de que cuentan con los recursos y el personal necesarios para pasar a la producción completa.

A fin de cuentas, es esencial evaluar un proyecto desde el ángulo de la viabilidad técnica y de la viabilidad de negocio. La combinación de la viabilidad técnica determinada por un POC y la viabilidad de negocio obtenida a través de un piloto será lo que determine el éxito de un proyecto de IoT.