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Cinco pasos para crear una aplicación de IoT exitosa

Conoce los pasos para crear una solución de IoT completa. Añadimos algunos consejos para ayudarte a llegar al mercado más rápido y aumentar tus probabilidades de éxito.

TagoIO Team ·
Cinco pasos para crear una aplicación de IoT exitosa

Hoy en día hay muchas oportunidades en el mercado de IoT, sobre todo porque la tecnología IoT sigue evolucionando y volviéndose más accesible con sensores más pequeños, baterías más potentes y nuevas formas de transmitir datos.

Sin embargo, el proceso de desarrollo de una aplicación de IoT puede no ser algo sencillo, ya que hay muchas cosas que tener en cuenta para crear una solución de IoT exitosa. Entre ellas están identificar un caso de uso rentable, elegir los sensores adecuados, encontrar la mejor manera de enviar tus datos con la red y el protocolo correctos, y gestionar el almacenamiento y el procesamiento de los datos. Pero no te preocupes: hoy estamos aquí para ayudarte compartiendo cinco pasos que conviene considerar al crear tu primera aplicación de IoT.

1. Encontrar tu caso de uso

El primer paso de un proyecto de IoT es encontrar tu caso de uso y tener claros los beneficios que quieres obtener del proyecto. Un caso de uso ayuda a identificar las necesidades y los requisitos específicos de una situación, lo que permite soluciones más a medida y eficaces. Por ejemplo, en el sector de la salud podría existir la necesidad de una mejor comunicación entre médicos y pacientes. Sin embargo, definir el caso de uso concreto, como mejorar la comunicación durante las visitas al hospital o facilitar las citas de seguimiento por teléfono o en línea, puede llevar a enfoques distintos, cada uno con sus propios beneficios y desafíos.

Una vez que encuentres el problema que quieres que aborde tu caso de uso, es crucial determinar si ya existen soluciones en el mercado. Si no es así, pregúntate por qué. Tu caso de uso no tiene que ser innovador, pero sí debe ser rentable, lo que significa que debe ser capaz de generar ingresos y satisfacer una necesidad específica para ser un producto de IoT exitoso.

Algunos ejemplos de casos de uso en el mercado de IoT incluyen:

  • Aplicaciones de hogar conectado que permiten a los usuarios controlar electrodomésticos, monitorear el consumo de energía y recibir alertas de seguridad.

  • Iniciativas de ciudad inteligente que usan sensores para recopilar datos sobre el flujo de tráfico, los niveles de ruido y más.

  • Sistemas de IoT industrial que ayudan a los fabricantes a optimizar los procesos de producción y mejorar el uso de los activos.

  • Soluciones de retail que rastrean el comportamiento de los clientes y miden la efectividad de las campañas de marketing.

  • Mejorar la gestión de la cadena de suministro mediante el seguimiento de envíos, niveles de inventario y temperatura en tiempo real.

Como puedes imaginar, las posibilidades de aplicación son muchas: todo se reduce a identificar una oportunidad y encontrar la manera de hacerla funcionar.

2. Elegir tus dispositivos de IoT

Una vez que has identificado tu caso de uso, el siguiente paso es elegir los dispositivos de IoT adecuados para tu aplicación. Algunos factores importantes que considerar al elegir dispositivos son:

  • La frecuencia con la que tu sistema de IoT necesita recopilar datos, por ejemplo, en tiempo real o por lotes.

  • Si se necesitan capacidades de almacenamiento y procesamiento de datos en el dispositivo o en la nube.

  • Los tipos de redes de conectividad disponibles y si satisfacen tus necesidades.

  • La duración de la batería y otros requisitos, como el tamaño, el peso o la resistencia.

  • El tipo de datos que se necesita recopilar, como temperatura, ubicación o vibración.

Dispositivos de IoT

Tipos de sensores de IoT

Hoy en día hay muchos tipos de sensores disponibles en el mercado, cada uno con su propio enfoque. Algunas opciones populares incluyen:

  • Sensores de temperatura, humedad y presión para monitorear las condiciones climáticas en ciudades inteligentes o aplicaciones industriales.

  • Sensores de desplazamiento para rastrear la posición y el movimiento de máquinas, vehículos u otros objetos.

  • Sensores de gas para detectar la calidad del aire y los riesgos ambientales en instalaciones industriales.

  • Acelerómetros, giroscopios y magnetómetros para medir el movimiento, la orientación y la dirección en dispositivos móviles o aplicaciones de IoT.

  • GPS y otros sensores de ubicación para rastrear la posición exacta de activos o personas.

Antes de comprometerte a usar un dispositivo de IoT en particular, es vital investigar a fondo y probarlo en un entorno real siempre que sea posible. Además de elegir un sensor existente, otra opción viable es desarrollar tu propio hardware.

Proveedores de dispositivos de IoT

Lo más probable es que tengas que comprar tus sensores de IoT a un proveedor confiable, así que es importante investigar y encontrar uno que satisfaga las necesidades de tu aplicación. Algunos proveedores populares de dispositivos de IoT son Tektelic, Khomp, RAKwireless, Dragino, TE Connectivity y Milesight.

Una opción viable al buscar dispositivos de IoT es buscar kits de desarrollo, que normalmente incluyen una selección de sensores preconfigurados y facilitan implementar tu solución de IoT con rapidez. Además, como los kits de desarrollo suelen estar pensados para expandirse con facilidad y ser fáciles de usar, son buenas opciones para escalar.

Kickstarter de IoT para fugas de agua

Otros componentes de hardware que tu solución de IoT puede necesitar incluyen módems inalámbricos, microcontroladores, baterías, cables de interfaz y más. También debes considerar la compatibilidad con otros dispositivos, sistemas, futuras actualizaciones y expansiones.

3. Seleccionar una red y un protocolo para la transmisión de datos

Junto con los dispositivos de IoT, es importante considerar con cuidado la red y los protocolos de comunicación que se usarán. Según los requisitos específicos de tu sistema de IoT, las opciones podrían incluir redes de área local inalámbricas como Wi-Fi, Bluetooth, LoRa, LoRaWAN, Zigbee, Cellular, Satélite o Sigfox.

Redes de IoT

Algunos aspectos que tener en cuenta al seleccionar una red y un protocolo para tu aplicación de IoT son los siguientes:

  • Ancho de banda: ¿podrá la red manejar el volumen de datos que generan tus dispositivos?

  • Latencia y fiabilidad: ¿con qué rapidez necesitas que los datos de tus dispositivos lleguen a la nube y qué tan fiable debe ser esa transmisión?

  • Seguridad: también tendrás que asegurarte de que la red sea segura y no represente ningún riesgo para la privacidad ni para la integridad de los datos.

  • Disponibilidad: ¿habrá cobertura adecuada en el lugar donde se desplegarán tus dispositivos? Una red para una aplicación hospitalaria puede no estar disponible para el rastreo o las granjas inteligentes.

  • Consumo de energía: ¿este dispositivo funcionará con batería? Si es así, ¿con qué frecuencia hay que reemplazarla?

Según el hardware de IoT que elijas para tu aplicación, tus sensores se comunicarán con un gateway, que a su vez se comunica con la nube. En una situación en la que hay un gateway, la red y el protocolo podrían ser distintos. Por ejemplo, un sensor podría enviar datos usando LoRaWAN al gateway, y luego el gateway podría comunicarse con el sistema por HTTPS.

Diagrama de IoT

4. Almacenar/procesar datos

La nube y el edge son las dos opciones más comunes para almacenar y procesar datos en aplicaciones de IoT.

La nube: usar una plataforma de IoT basada en la nube para almacenar y procesar los datos de tus sensores, dispositivos y sistemas puede facilitar la integración con otros sistemas o aplicaciones y escalar a medida que crecen tus necesidades. Sin embargo, la tecnología en la nube suele tener un costo en cuanto al uso del ancho de banda y los costos generales de la propia plataforma.

El edge: algunas aplicaciones de IoT pueden beneficiarse de almacenar datos en el dispositivo y realizar tareas específicas de forma local, como el filtrado o la detección de anomalías. La computación en el edge aporta ventajas en cuanto a latencia y seguridad, pero puede ser más difícil de implementar y mantener a gran escala.

5. La plataforma de IoT

Por lo general, las aplicaciones de IoT terminan en una plataforma que reúne todos los pasos anteriores. Una plataforma de IoT permite que tu usuario interactúe con los datos y actúe en consecuencia. Usar una plataforma existente puede acelerar el proceso, ya que cosas como la conexión, el almacenamiento, las integraciones y muchas de las que comentamos ya están listas para usar.

Como cabe esperar, no existe una única plataforma de IoT que satisfaga las necesidades de toda aplicación de IoT; más bien, tendrás que considerar con cuidado los distintos factores y elegir entre las plataformas de IoT la que mejor se ajuste a tus requisitos, o incluso podrías plantearte crear la tuya propia.

Algunos aspectos que buscar en una plataforma de IoT incluyen los siguientes:

  • Costo: ¿cuánto cuesta usar la plataforma y cómo se compara con otras opciones?

  • Dispositivos y redes compatibles: ¿podrás integrar fácilmente la plataforma con tus propios dispositivos o con los creados por terceros?

  • Escalable: ¿podrá la plataforma escalar a medida que crecen tus necesidades?

  • Personalización de dashboards: ¿la plataforma ofrece dashboards e informes personalizables que satisfagan tus necesidades?

  • Integraciones: ¿con qué facilidad puedes integrarla con otros sistemas, como bases de datos, herramientas de CRM, APIs meteorológicas, APIs de rastreo o cualquier servicio web externo?

Algunas plataformas tienen aplicaciones listas para usar que facilitan crear una aplicación de IoT. Estas plataformas también cuentan con amplias herramientas y recursos, como plantillas de dashboards de IoT y tutoriales, que pueden ayudarte a empezar rápido.

Un excelente ejemplo de plataforma para gestionar aplicaciones de IoT es TagoIO. TagoIO tiene aplicaciones listas para usar y un conjunto de herramientas que pueden ayudarte a desarrollar tu aplicación sin contratiempos. También puedes conectarle dispositivos con facilidad, como sensores, actuadores o incluso otras APIs. Además, viene con documentación extensa y opciones de soporte por si te encuentras con algún problema.

En conclusión

Crear una aplicación de IoT exitosa puede ser una experiencia que te cambie la vida, pero ten en cuenta que implica mucho trabajo. Tendrás que considerar factores como el caso de uso y los requisitos de la aplicación, tus necesidades de procesamiento de datos, la plataforma de IoT sobre la que construirás, los dispositivos con los que trabajarás y las opciones de conectividad disponibles.

Si planeas crear un proyecto de IoT desde cero, puede ser buena idea empezar por investigar un poco y experimentar con plataformas y herramientas existentes. Esto te ayudará a decidir qué tipo de aplicación quieres crear, qué tecnologías se adaptan mejor a tus necesidades y qué tan complejo es probable que sea el proceso de implementación.